Mantenimiento básico: lo que podés hacer vos mismo en casa
Una máquina de coser bien cuidada rinde más y llega mucho menos seguido al taller. No hace falta ser técnico para lo esencial: alcanza con unos minutos cada tanto.
Lo que necesitás
- Un pincel chico o cepillo.
- El destornillador que trae la máquina.
- Aceite específico para máquinas de coser.
- Un paño de algodón sin pelusa.
- Agujas de repuesto.
Después de cada uso
- Desenchufá la máquina antes de limpiarla.
- Sacá la pelusa acumulada con un pincel, sobre todo cerca de la placa de agujas.
- Limpiá el prensatelas y la zona de la canilla, donde se junta más hilacha.
- Guardala con funda para que no junte polvo.
Una vez por mes
- Con la máquina desenchufada, retirá la placa de agujas y limpiá debajo con el pincel.
- Revisá la tensión del hilo cosiendo sobre un retazo antes de empezar un proyecto importante.
- Lubricá los puntos que indique el manual, con aceite para máquinas de coser, no uno genérico.
Cambiá la aguja a tiempo
Como regla general, conviene cambiarla cada 8 a 10 horas de costura o al empezar un proyecto importante. Una aguja despuntada o doblada saltea puntadas y daña la tela, aunque la máquina esté perfecta.
Qué evitar
- Aceites multiuso o de cocina: se resecan, se pegan y traban la máquina.
- Soplar con fuerza adentro: la pelusa se mete más hacia el interior. Mejor pincel o una aspiradora chica.
- Tirar de la tela mientras cose: dobla la aguja y desajusta la máquina.
- Guardarla húmeda o sin funda.
Si tu máquina es industrial
Seguí el manual de tu modelo: muchas tienen puntos de aceite que hay que controlar con más frecuencia, porque trabajan horas seguidas.
Una vez al año
Conviene una revisión profesional completa, sobre todo si la usás seguido o es una máquina industrial. Ahí se ven cosas que a simple vista no se notan: desgaste interno, piezas flojas y ajustes finos de tiempo.
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